HTC Desire

En la primera parte del análisis revisamos exhaustivamente el diseño y el hardware del HTC Desire, concluyendo que su potencia y pantalla eran los puntos fuertes, mientras que el diseño se nos antojaba demasiado sobrio (aunque su elegancia es innegable).

En esta segunda y última parte entraremos en detalle con casi todo lo demás, dedicándole un apartado completo a la cámara. ¿Es el mejor Android que tenemos en España?

Un paso adelante en la experiencia de usuario

Si el jueves pasado dejé constancia de que la gran potencia y el mayor tamaño y resolución de la pantalla lo diferencian notablemente con respecto a los Android de generaciones anteriores, hoy toca decir que el software acompaña. El cóctel de Android 2.1 y HTC Sense sabe a un teléfono lleno de posibilidades y muy personalizable: un mercado de aplicaciones que crece por momentos, widgets de cualquier tipo y forma, fondos animados e interactivos… Android es, desde luego, un valor seguro de cara al futuro.

Por concretar, y como complemento del vídeo, me paro a analizar algunas de las funciones claves que mejoran la experiencia de usuario:

  • Autonomía. Juega un papel fundamental dentro de la experiencia de usuario de este tipo de smartphones. El HTC Desire gasta una batería de iones de litio de 1400 mAh y su récord oficial son 400 minutos en conversación ó 340 horas en espera. Como viene siendo costumbre para usuarios exigentes, tocará hacerle espacio al enchufe en la mesita de noche. Con un uso normal (la sincronización automática activada y revisando email o redes sociales dos o tres veces cada hora), no hay problemas para llegar a casa por la noche con la carga al 20%. En días más exigentes (uso ocasional del GPS y juegos 3D, navegación web prolongada…) la batería nos durará menos de ocho horas.
  • Gestos multitáctiles. No son exclusivos de la alta gama, sino de todos los terminales que actualizados a Eclair. Se nos antojan imprescindibles en la navegación web y la visualización de imágenes; era lamentable usar un solo dedo para ampliar cuando el hardware no impedía pellizcar la pantalla. La implementación del multitouch es correcta y rápida, pero los gestos no son tan naturales como en el iPhone.
  • Teclado virtual de HTC Sense. No siempre se tiene en cuenta, pero es muy importante la forma en que ingresamos datos en nuestro teléfono. El teclado se aprovecha de la mayor pantalla y resolución, haciéndonos más fácil acertar a la primera. Por poner una pega, sigue habiendo un punto flaco y es la diminuta barra espaciadora (suelo poner un punto donde quería un espacio), pero —volviendo a ensalzar el nivel de personalización de Android— siempre es posible instalar un teclado diferente.
  • Altavoz y micrófono. El altavoz del Desire es ese sarpullido de agujeritos que tiene en la parte trasera; desde mi punto de vista no está hecho para escuchar música, pues la calidad del sonido es directamente mala (suena metálico y saturado). El micrófono en cambio nos permite unas llamadas con una calidad aceptable, aunque para futuros modelos no vendría mal uno más para cancelación de ruido (como el que tiene el Nexus One).
  • Música, vídeos y fotos. La experiencia multimedia también se han mejorado como efecto colateral de la mayor potencia y pantalla. El reproductor de música en HTC Sense tiene animaciones 3D y es intuitivo (aunque lento); la aplicación de la radio FM también es cómoda y suficiente; pero, en cambio, la interfaz de la aplicación Fotos necesita una revisión: es lento y aburrido pasar de una imagen a otra (mejor poner la vista en cuadrícula) y la galería de los álbumes es mucho más atractiva en el Nexus One.

Una cámara que quiere y no puede sustituir a nuestra compacta

HTC Desire cámara

No voy a mentir: la cámara del HTC Desire es una maravilla y se merece esta mención aparte. Tiene un sensor de 5 megapíxeles (2592 × 1944), flash LED, autofocus, graba vídeo en D1 (720 × 480) y a 30 fps. El software acompaña: reconocimiento de caras, enfoque selectivo con el dedo (como en el iPhone 3GS), geolocalización y ajustes de todo tipo: exposición, contraste, saturación, nitidez, balance de blancos, ISO, formato y decenas de efectos.

HTC se ha preocupado —y lo aplaudo— en que podamos configurar la toma como si de una DSRL se tratara. Sin embargo, pienso que lo interesante de la cámara de un móvil es que siempre esté preparada para apuntar y disparar. Y en parte lo está (es la cámara más rápida que he tenido), pero por otro lado los algoritmos automáticos tienen tres fallos un tanto decepcionantes: 1) las fotos con flash se suelen quemar; 2) los colores y el contraste de las capturas no le hacen ningún favor a nuestra formidable AMOLED; y 3) sin mucha luz natural tendremos al menos dos fotos movidas en una ráfaga de tres (a cambio, las fotos se capturan inmediatamente después de pulsar el botón).

Dejo tres fotos de ejemplo en su tamaño original y directamente sacadas de la microSD:

  • Paisaje con buena luz: esta foto está tomada en las mejores condiciones de luz posibles, con los ajustes por defecto. El detalle es encomiable, pero no estarían de más unos colores que reflejen mejor la viveza del verde de la sierra y del rojo de los tejados.
  • Retrato con flash: ésta es la razón por la que casi siempre tengo el flash desactivado, los retratos suelen quemarse. Mi novia no tiene esas manchas blancas en la cara, pero no es culpa del pequeño LED, de nuevo se la achaco al software (al balance automático de blancos). En este caso las condiciones de luz no eran del todo malas, pero en las fotos con flash de noche todos mis amigos son albinos.
  • Retrato sin flash: en cambio este retrato sin flash es impecable. Enfoqué los vasos y disparé (dos veces, porque a la primera salió movida). Está hecha en el ambiente oscuro de un bar. Sin embargo, los algoritmos han vuelto a desaturar los colores.

Tampoco podía faltar una prueba del vídeo, cuya definición es un auténtico chasco (al igual que el formato, 3gp). Estamos, eso sí, a la espera de una actualización de HTC para que grabe a 720p.

Conclusión y respuesta a la pregunta

HTC Desire micro y microUSB

Ha sido un análisis extenso, así que poco queda por decir en la conclusión. Entre los puntos flacos podríamos subrayar la mala calidad del altavoz para reproducir música, la facilidad de la cámara para hacer fotos movidas, la poca visibilidad de la pantalla a la luz del sol y lo rápido que se llena la memoria interna (solucionable con Android 2.2). En el extremo más positivo destacan la pantalla, el procesador, la memoria RAM y el sistema operativo.

¿Tiene todo lo que le podemos pedir a un smartphone hoy en día? Hemos demostrado que no es perfecto, pero para el que busca un teléfono de gama alta y le exige potencia, es una de las opciones a elegir en el mercado europeo. Dentro de los teléfonos Android, también lo es el Nexus One, son prácticamente el mismo terminal. Pero en comparación con otras plataformas, la decisión dependerá de nuestras necesidades: en el mercado de aplicaciones de Android sigue habiendo carencias importantes; sin embargo, desde que Google nos prometió 150 mil aplicaciones a final de año, esa desventaja temporal no parece relevante.

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