Desde que se publicase la noticia de que Google lanzaba sus propios DNS, quería escribir un artículo en el que explicar por qué las bondades que nos prometen quizá no lo sean tanto, pero han sido unos comentarios en la reciente noticia del hijacking de Jazztel los que me han decidido.

No me voy a referir a temas de privacidad, permitir o no que Google (donde digo Google, digo OpenDNS, etc.) conozca las páginas por las que navegamos, si bien lo cierto es que estamos expuestos a ello constantemente, pero ese es otro asunto y cada uno decidirá. Me voy a centrar en la cuestión puramente técnica, por qué los DNS de nuestro operador son más rápidos directa e indirectamente.

A la hora de resolver un dominio la velocidad es muy importante. Unas milésimas de segundo más o menos, multiplicadas por todas las peticiones que se hacen, pueden marcar una diferencia de varios segundos a la hora de cargar una página web. Google nos quiere vender que sus servidores son muy rápidos pues están conectados a muchos operadores de todo el mundo. Y es cierto, seguramente sus servidores resuelvan los nombres muy rápidamente, por no hablar de sus cachés con refresco automático, todo un avance que no tardarán en implementar el resto de servidores DNS. El problema es que el tiempo que ellos tarden en resolver un nombre es realmente el menos importante. Lo principal, y aquí viene el problema, es el tiempo que tarda la consulta en llegar desde nuestro equipo a sus servidores y la respuesta de vuelta a nosotros. Si nos encontramos en España, las consultas a los DNS de Google se responderán desde algún datacenter en el centro de Europa. En cambio, los de nuestro operador nos atienden sin salir de nuestra red, mucho más cerca sin duda, y más rápido por lo tanto.

Pongamos un ejemplo en el escenario más desfavorable: haremos dos peticiones simultáneas, una a Google y otra a nuestro operador. Suponemos que el primero tiene el dominio en caché, así que no necesita consultarlo. Por contra, nuestro operador tendrá que resolver la petición antes de entregárnosla. Si comparamos el tiempo que tardan los paquetes UDP en llegar a Google y volver, con lo que tardan en llegar a nuestro ISP, resolver el dominio y volver a nosotros, tendríamos las dos respuestas prácticamente a la vez. Y eso en el peor de los casos.

Pero no es todo. Muchas páginas web actuales, redes sociales, periódicos digitales y muchas otros sitios que todos visitamos, con niveles de tráfico elevados, utilizan lo que se conoce como CDN. Esto no es otra cosa que una red de servidores repartidos por todo el mundo que atienden nuestras peticiones desde el lugar más próximo, detectando nuestra situación por medio de la IP, de tal forma que la carga de las páginas sea muy rápida, estemos en España o en Australia, pues nos atenderán probablemente sin salir del país. Quizá la empresa de CDN más conocida sea Akamai, pero no es la única. Por poner un ejemplo, Telefónica tiene servidores de Akamai alojados en su propia red. Lo mismo sucede con RedIRIS, la red que conecta las universidades españolas. De esta forma, si hacemos una consulta de un dominio (por ejemplo, www.spain.info, alojado en Akamai) a los DNS de Telefónica, nos devuelven una IP del tipo 194.224.X.X, perteneciente a la propia Telefónica. La carga de la página sin salir de la red del operador es muy rápida por el mismo motivo expuesto arriba. Sucede lo mismo desde cualquier universidad de España, en este caso 130.206.X.X. Desde otros operadores obtendremos resultados similares, con servidores alojados en distintos lugares y redes de nuestro país, según los acuerdos de peering y otros factores. Ahora haremos la misma prueba con los servidores de Google y OpenDNS. Desde los primeros, la IP es 92.122.X.X, situada en Alemania. Para los últimos, 213.155.X.X, del Reino Unido. Nos hacemos una idea de dónde están los servidores de cada empresa. 😉

Podéis realizar vosotros mismos las pruebas anteriores de la siguiente manera: para calcular el tiempo de respuesta, desde Linux, teclearemos dig bandaancha.eu @8.8.8.8 (Google), dig bandaancha.eu @80.58.61.250 (Telefónica), etc.; para ver la dirección en la que resuelve la dirección de ejemplo, en Windows, nslookup www.spain.info 8.8.8.8 y nslookup www.spain.info 80.58.61.250. En Linux, con los mismos comandos de antes veremos las IPs. Se puede probar con los DNS de vuestro operador y luego hacer unas trazas a las IPs en cuestión para ver cuáles están más cerca o son más rápidas.

Con todo esto, vemos como utilizar unos servidores DNS próximos a nosotros (los de nuestro propio operador en este caso) es más rápido, tanto directamente resolviendo peticiones como indirectamente a la hora de navegar.

Via http://bandaancha.eu/articulo/7039/dns-tu-operador-son-mejores/a>

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